Foro ISFD Fátima

4 Reunión 1 de julio de 2011

Consigna: Leer, comentar y anotar preguntas para compartir en plenario

Objetivo de la evangelización del curriculum:

La evangelización del currículo tiene por fin último la salvación de la persona, en orden a lo cual nos proponemos ordenar el desarrollo de la misión educativa a partir de la restauración de la recta relación entre las verdades de fe y las verdades propias de las ciencias humanas.

Algunas nociones generales:

 

Sobre el fin último al que se ordena la educación

La educación tiende a la plenitud de la persona por medio del desarrollo de los hábitos intelectuales y de las virtudes morales.

En términos cristianos esa plenitud está cifrada en la salvación eterna, a la cual nos disponemos por medio del recto cultivo de la naturaleza humana, de modo tal que la gracia pueda perfeccionar la naturaleza conduciendo a la persona al estado de felicidad perfecta que constituye la vocación universal al que la misión docente se ordena.

 

Sobre la evangelización del curriculum

La gracia, como don sobrenatural, perfecciona la persona a partir de la recta disposición de su naturaleza. Acorde al principio según el cual toda determinación personal necesariamente implica la propia interioridad, la ley evangélica fundada en el principio del amor oblativo es norma a la cual libremente sujetamos nuestra intencionalidad en cada uno de los actos de nuestra vida, que se hace disposición habitual por medio de la reiteración de actos virtuosos.

Luego, se entiende por evangelización del currículo, en primera instancia y desde la perspectiva de la tarea docente, la iluminación de los disciplinas seculares desde las verdades reveladas, para que el alumno pueda llegar a adoptar como normas de vida las verdades que se le proponen en la medida que las haya entendido por medio de su inteligencia.

 

Sobre la pastoral de la inteligencia

Metodológicamente, el cometido señalado en el apartado anterior supone:

a)     instruir sistemáticamente la inteligencia de los alumnos hacia el descubrimiento y asimilación de las verdades fundamentales sobre las que se articula el conocimiento humano según la especificidad de cada disciplina, de manera tal que sea capaz de reconocer lo que las cosas son;

b)    enseñarle a reflexionar racionalmente sobre el fin al que la propia vocación se ordena, entrenándole en la distinción y articulación de los distintos tipos de conocimientos;

c)     promover la docilidad personal para aplicar la propia voluntad en la realización del bien común según los principios de la caridad cristiana.

Creer es un acto racional, es acto fundante de la posibilidad del ejercicio racional que afecta todo el desarrollo de la persona y de las ciencias. Todo conocimiento científico parte de la aceptación de unos principios racionales; principios que desde esta perspectiva y en cuanto tales son necesariamente supra o pre disciplinares, y por ende aceptados a modo dispositivos por su evidencia racional. Por eso la sabiduría católica enseña que el conocimiento de lo que se debe creer es la primera cosa necesaria en orden a la salvación y consecuentemente propone la verdad revelada como objeto proporcionado a la naturaleza de la persona.

La segunda cosa necesaria es saber lo que se debe esperar y a ello se ordena el punto b).

El tercer requerimiento cristiano desde la perspectiva de la pastoral de la inteligencia es lo concerniente al orden moral, es decir el conocimiento de aquello que debemos cumplir.

En síntesis, la pastoral de la inteligencia consiste en la peculiar pedagogía que resulta del cultivo de las facultades naturales a la luz de las verdades reveladas, distinguiendo la especificad de los distintos tipos de conocimiento sin intento de reducción alguna de unos a otros, sino respetando la armonía y distinciones que la unidad de fe y ciencia implican.

 

Sobre la restauración del fundamento de las disciplinas pedagógicas

Según la secuencia planteada, explicar a partir del concepto de naturaleza, el fundamento específico y el alcance de cada una de las disciplinas pedagógicas, constituye el primer esfuerzo a realizar en nuestra tarea docente, distinguiendo y señalando la relación de orden y prelatura entre lo natural, lo sobrenatural y lo cultural en cuanto dimensiones constitutivas de la realidad humana.

Esto implica explicitar claramente los fundamentos de cada disciplina, así como el objeto, el método, el lugar que ocupa en el concierto de los saberes y las características del tipo de verdad que legítimamente corresponde a cada área de las ciencias.

– – – – – – – – –

 

Anuncios

Dejar un comentario »

Aún no hay comentarios.

RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: